Paseo de una persona mayor y una cuidadora

El Día del Buen Trato a las Personas Mayores

El lenguaje crea realidades y creemos importante hablar del buen trato a las personas mayores. Porque somos muchas y muchos profesionales y residencias las que trabajamos desde el cuidado individualizado y humanizado a cada persona y no debe olvidarse cuando se menciona que el día 15 de junio se conmemora el todo el mundo el Día del Buen Trato a las Personas Mayores, y así nos parece oportuno llamarlo.

Sabemos que los cuidados van más allá, y existen en entornos domiciliarios, hospitalarios y otros, además de los residenciales, pero queremos positivizar lo que se hace bien y no poner el foco en solo aquello que no se hace.

Desde el respeto a todas las personas acompañadas que han vivido malos cuidados creemos que un cambio en la mirada puede conseguir un efecto positivo para la implicación de todos los agentes que cuidan a personas mayores, autónomas o dependientes, en un cambio de modelo asistencial. Un cambio donde el buen trato basado en la historia de vida y preferencias de cada persona cuidada sea lo más relevante.

El Día del Buen Trato a las Personas Mayores como nombre del Día Internacional del 15 de junio ¿os sumáis?

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Tecnología al servicio de las personas mayores y profesionales en Olite y Cortes

Creemos en cuidar a quienes cuidan, en cuidar mejor a las personas cuidadas y en mejorar la relación entre ambos lados de la misma vida. Por ello, apostamos firmemente por el cambio del modelo asistencial: más personalizado, más humano.

En ocasiones, las innovaciones en este ámbito vienen dadas por la tecnología y, aquí, os queremos contar cómo dos de las residencias con las que trabajamos han implantado el sistema paciente-enfermera.

Bueno, no, el sistema persona cuidada-persona cuidadora, porque esto no va de personas enfermas y ni de enfermeras, sino de personas que requieren cuidados y de quienes les cuidamos.

Patio de la residencia La Milagrosa de Olite

La residencia La Milagrosa de Olite ha implantado el sistema tecnológico persona cuidada-persona cuidadora

En las residencias La Milagrosa de Olite y Fundación Carmen Bellido de Cortes se ha implantado este sistema tecnológico persona cuidada-persona cuidadora que lo que permite es integrar y actualizar la información de cada persona y los cuidados recibidos. Desde la propia habitación o desde las tabletas en zonas comunes, las profesionales pueden incluir todas las actividades realizadas con la persona, sus observaciones, así como recomendaciones que pueden ver inmediatamente el resto de compañeras de la residencia o de próximos turnos. El propio sistema también facilita la comunicación de las personas mayores con sus profesionales de referencia si lo necesitasen en cualquier momento.
Además, queda registrada la historia de vida de la persona mayor en su ficha individual, con sus gustos y preferencias, para que cualquier profesional del cuidado que esté con ella, pueda adaptarse a sus necesidades y deseos reales.

Sistema persona cuidada-persona cuidadora de Cortes

Ejemplo de la tecnología utilizada en la residencia de Cortes con todos los dispositivos tanto en habitaciones, zonas comunes como individuales.

Toda esta información, queda guardada también para el futuro, para aprender de cada persona y aportarle lo que quiera si en un momento de su trayecto vital quizá no pueda comunicarlo. Ojo, esto ya se hace, se trabaja con las historias de vida y sus preferencias, de ahí la atención centrada en la persona. Sin embargo, estas soluciones informáticas pueden agilizar el trabajo de las profesionales y aumentar la seguridad de la información de las personas cuidadas. Quienes ya están utilizando este sistema hablan de rapidez y contenido más visual, por lo que se plantea como una buena herramienta para la atención real personal.

¡Esperamos poderos contar pronto más novedades y experiencias de ambas residencias!

María Luisa y Charo atentas al inicio del partido de fútbol

Empate a goles de las personas mayores de la residencia con la comunidad artajonesa

La Residencia de Mayores Virgen de Jerusalén de Artajona participó en el Día del Donante en las actividades organizadas por la Asociación de personas trasplantadas y enfermas hepáticas de Navarra (ATEHNA): partido de fútbol entre Artajonés y Osasuna Veteranos, sorteos, paellada…

A las 10:00 de la mañana del sábado 11 de junio en la Residencia de Mayores Virgen de Jerusalén se vivían algunos nervios desde hacía rato. Mientras algunas personas terminaban de desayunar, otras salían a la terraza y había quien buscaba “la chaquetica por si refresca”, un grupo de unas 10 personas se preparaban para ir al campo de fútbol.

Agua, crema del sol, sombreros, las pastillas del mediodía… cada una con su kit completo para disfrutar en la comunidad con las vecinas y vecinos de Artajona de un día festivo gracias a los preparativos de ATEHNA y el Día del Donante. Lo primero de todo: fútbol. Artajonés Veteranos se medía amistosamente con Osasuna Veteranos. Quien mantenía su autonomía salía de la residencia hacia el campo de fútbol a su ritmo, quien necesitaba apoyo de vehículo esperaba a la responsable de la furgoneta y quien solo necesitaba de una mano o un brazo, salían con profesionales y voluntarias haciendo el caminito con sillas de ruedas, andadores o lo que hiciera falta. Siempre amenizado por las canciones de una de las compañeras.

Animando en el campo de fútbol

Todas las personas de la comunidad animaron a los jugadores.: residentes, familiares, profesionales, vecinos, vecinas…

La llegada al campo fue maravillosa: todo el pueblo saludaba a las personas residentes y les dejaba un sitio a la sombra. Y además, salieron en la foto con los equipos, gracias a Ángel de Osasuna Veteranos por la colaboración, sujetando la pancarta, en pleno terreno de juego con el lema “Hazte donante, regala vida”.

Historias especiales

No todos los saludos fueron iguales. Hay miles de intrahistorias dentro de la participación de las personas mayores, con todas sus vivencias, y el pueblo de Artajona. Como la historia de Inés, que acudía todos los fines de semana con su marido a ver los partidos de fútbol del Artajonés, equipo en el que jugaba su hijo. Esta vez, después de unos cuantos años volvió a ver a su hijo jugar y salen juntos en la foto de grupo.

Foto de grupo entre Artajonés y Osasuna Veteranos

Jugadores, miembros de Atehna y de la residencia de Artajona antes de comenzar el partido

O la historia de la hermana religiosa Mª Cruz que, a sus 102 años, era la primera vez que iba a un partido de fútbol y así lo hizo saber a todas las personas que se le acercaban.

Otra de las vidas que han cambiado fue la de Joaquín. Antes de la pandemia solo acudía a la residencia para comer, ya que estaba todo el día fuera relacionándose con la gente del pueblo en el Bar Asador y en el Bar de los Jubilados. Desde la pandemia no había vuelto a salir, y poder ir al partido de fútbol ha supuesto para él el reencuentro con muchos vecinos del pueblo a los que antes veía a diario. Además, la semana después del partido ha contado a todas las personas de la casa con quién estuvo, a quién saludó, las fotos que se hizo con los jugadores…

Y siempre hay más sorpresas. Cuando vivimos en comunidad y nos centramos en las personas descubrimos historias nunca antes comentadas, como la de Mª Luisa Magallón. Mª Luisa acompañaba a sus sobrinos desde pequeños a los partidos de fútbol en los que jugaban: era una gran forofa. Acudía a los encuentros con un cencerro y cada vez que el equipo de sus sobrinos metía gol, y aunque a ellos les diera vergüenza, lo hacía sonar. Ese día volvió a ver jugar a su sobrino: fue toda una sorpresa porque ninguno de los dos sabía que se iban a encontrar y fue muy ilusionante, aunque esta vez no llevara cencerro. Mª Luisa no paraba de decirle a su compañera Concha que estaba muy feliz. “¡Quién me lo iba a decir!”.

María Luisa Magallón junto a su sobrino vestido del Artajonés Club de Fútbol

María Luisa Magallón junto a su sobrino vestido del Artajonés Club de Fútbol

Sorteos y paellada

Además del partido de fútbol, las personas mayores de la casa que acudieron también participaron en los sorteos y en la paelllada junto al resto del pueblo. Mientras, en la residencia, el resto de personas continuaba con sus vidas, comidas, siestas, paseos o lo que se terciara en un sábado cualquiera.

Humanización de cuidados

Una salida, una entrada, un beso, una conversación, un saludo, una historia antigua… todo esto es parte de la atención centrada en la persona que va más allá de ir a ver un partido de fútbol. Van quienes quieren ir, como quieren ir y cuando lo desean. Se reencuentran con el vecindario y se producen conversaciones nuevas, se recuerdan historias de antaño y se mantienen las relaciones que se han tenido en la vida.

Todo es posible gracias al equipo profesional que cree en este modelo de acompañamiento y lo hace posible. Como ellas mismas se presentan “el equipo de la residencia Virgen de Jerusalén es como una gran familia que cuida a las personas teniendo en cuenta sus preferencias y gustos, impulsando sus proyectos de vida y su independencia”.

Profesionales de la residencia en el primer aniversario del grupo de apoyo a personas que no viven en la residencia

Un año de atención comunitaria a personas mayores de Cortes

La Residencia de Mayores de la Fundación Carmen Bellido de Cortes trabaja en la localidad ofreciendo apoyos y servicios para mantener la autonomía de las personas mayores que deciden continuar su vida en sus domicilios

La Fundación Carmen Bellido cree en ser la referencia para las personas mayores de Cortes y comarca ampliando su cartera de servicios desde hace más de una década. Ofrece diferentes apoyos para diferentes necesidades y con diferentes recursos. La Fundación no es solo una residencia, sino que trata de ser un centro de atención a personas y al servicio de las personas, por lo que no trabajan solo dentro de la residencia, sino también fuera. Hace ahora un año, el centro comenzó el camino de la atención comunitaria con el firme propósito de mantener la autonomía de las personas y ofrecer servicios y apoyos que dieran continuidad al estilo de vida que cada persona elija.

Así, en estos momentos, la Fundación cuenta con servicios de residencia con alojamiento para estancias permanentes y temporales, estancias diurnas de lunes a domingo, comedor social que da de comer a más de 60 personas fuera del centro, talleres de promoción de la autonomía estimulación cognitiva, mantenimiento funcional, actividades básicas de la vida diaria, asesoramiento familiar y a personas cuidadoras, así como asesoramiento en productos de apoyo y adaptaciones en el domicilio.

Éstos últimos se pusieron en marcha hace un año y ya están participando 8 personas de la localidad con muy buena aceptación tanto para las personas atendidas, sus familias y el equipo  de profesionales que les apoyan.

Talleres en grupo para las personas que viven fuera de la residencia

La estrategia de la institución se basa en la innovación en la prestación de servicios con el único objetivo de ofrecer a cada persona la ayuda que necesita en cada momento para poder continuar con su vida. Así, la entidad tiene previsto invertir en la rehabilitación de pisos de su propiedad para que personas independientes y autónomas puedan vivir con el apoyo y seguridad que da la residencia, pero sin permanecer dentro de la residencia.

Todo ello tiene que ver con la humanización de cuidados y la ya famosa, y en ocasiones mal llamada, atención integral centrada en la persona (AiCP). En esto consiste la visión y valores que promueven y refuerzan el conjunto de trabajadoras y trabajadores de la entidad: más de 35 mujeres y hombres que creen en un modelo de cuidado humano.